Vesícula biliar

La vesícula biliar es un pequeño saco con capacidad para acumular 1,7 oz de líquido que se encuentra justo debajo del hígado y tiene como función principal almacenar la bilis producida por el hígado. Antes de una comida, la vesícula biliar suele estar llena de bilis, con el tamaño aproximado de una pera pequeña, pero después de las comidas, se vacía desinflándose al igual que un globo. La bilis ayuda a digerir las grasas, pero la propia vesícula biliar no es esencial. Su extracción en individuos sanos generalmente no causa problemas observables con la salud o la digestión, sin embargo puede existir un

vesicula biliar

La contracción de la pared muscular en la vesícula biliar es estimulada por el nervio vago del sistema parasimpático y por la hormona colecistoquinina, que se produce en las porciones superiores del intestino. Las contracciones dan como resultado la descarga de bilis a través del conducto biliar hacia el duodeno del intestino delgado. pequeño riesgo de diarrea y mala absorción de grasas.

La vesícula biliar está sujeta comúnmente a muchos trastornos, en particular la formación de depósitos sólidos llamados cálculos biliares. Como se mencionó anteriormente, a pesar de su actividad, este órgano se puede extirpar quirúrgicamente sin efectos graves para la salud.

Condiciones que afectan la vesícula biliar

  • Los cálculos biliares (colelitiasis): en determinadas circunstancias las sustancias de la bilis se cristalizan en la vesícula biliar, dando lugar a la formación de cálculos biliares. Por lo general son inofensivos, pero pueden provocar molestias como dolor, náusea, o inflamación.
  • Colecistitis: se refiere a la inflamación de la vesícula biliar, frecuentemente provocada por la presencia de cálculos biliares. Esta condición causa dolor intenso, fiebre y puede requerir de cirugía cuando la inflamación continúa o reaparece.
  • Cáncer de la vesícula biliar: aunque es raro, el cáncer también puede afectar a la vesícula biliar. Es difícil de diagnosticar y normalmente se encuentra en las últimas etapas cuando aparecen los síntomas, que pueden ser muy similares a los de cálculos biliares.
  • Pancreatitis biliar: ocurre cuando un cálculo biliar bloquea los conductos que drenan el páncreas. Como resultado se produce la inflamación del páncreas, lo que constituye una enfermedad grave.

Exámenes de la vesícula biliar

  • Ecografía abdominal: la ecografía es un examen no invasivo y excelente para detectar los cálculos biliares y comprobar la pared vesicular.
  • Colescintigrafía: en esta prueba de medicina nuclear, se inyecta un tinte radiactivo por vía intravenosa y se secreta en la bilis. Si el análisis muestra que la bilis no llega desde el hígado hasta la vesícula biliar, es probable obtener el diagnóstico de la colecistitis.
  • La colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE): mediante un tubo flexible que se introduce por la boca, a través del estómago y el intestino delgado, el médico puede observar e inyectar un colorante en los conductos del sistema biliar. Durante este procedimiento, se pueden utilizar pequeños instrumentos quirúrgicos para tratar algunas condiciones de cálculos biliares.
  • La colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM): un escáner de resonancia magnética proporciona imágenes de alta resolución de las vías biliares, el páncreas y la vesícula biliar, ayudando a guiar más exámenes y tratamientos mediante dichas imágenes.
  • Ecografía endoscópica: esta prueba puede ayudar a detectar coledocolitiasis y pancreatitis por cálculos biliares mediante la inserción de una sonda de ultrasonido a través de la boca hasta los intestinos.
  • Rayos X abdominal: los rayos X por lo general no pueden diagnosticar enfermedades de la vesícula biliar, pero sí son capaces de detectar los cálculos biliares.

Tratamientos para la vesícula biliar

  • Cirugía de la vesícula biliar (colecistectomía): un cirujano extirpa la vesícula biliar, usando la técnica de la laparoscopia con varias incisiones pequeñas, o la laparotomía, con una cirugía tradicional “abierta”.
  • Antibióticos: durante la colecistitis puede existir alguna infección y aunque los antibióticos no suelen curar la enfermedad en sí, pueden evitar que la infección se propague.
  • La quimioterapia y la radioterapia: después de la cirugía para el cáncer de vesícula biliar, pueden aplicarse la quimioterapia y la radiación ​​para ayudar a prevenir la reaparición del cáncer.  
  • El ácido ursodesoxicólico: este medicamento oral es una opción para las personas con problemas de cálculos biliares que no son buenos candidatos para la cirugía. El ácido ursodesoxicólico puede ayudar a disolver los pequeños cálculos biliares de colesterol y reducir sus síntomas.
  • Choque de onda litotripsia extracorpórea: las ondas de choque de alta energía que se proyectan desde una máquina a través de la pared abdominal pueden romper los cálculos biliares pequeños.